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Gobierno subiría las retenciones para desacoplar precios internos

«El problema es desacoplar los precios de exportación del precio interno y para eso hay que tomar medidas como los cupos, las retenciones o las declaraciones juradas», indicó la secretaria de Comercio Interior, Paula Español.

 

El Gobierno analiza subir la alícuota de los derechos de exportación, también conocidos como retenciones, con el objetivo de desacoplar los precios internacionales de los alimentos respecto de los que se registran en el mercado doméstico.

«La posibilidad de aumentar retenciones forma parte de nuestras herramientas de gestión y está en análisis», señaló ayer la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, en declaraciones radiales a El Destape.

La funcionaria explicó que «el nivel de incremento de los alimentos en el mundo ha sido muy fuerte, por eso se trabaja en medidas que permitan desacoplar los precios; ahí es donde entran en juego las políticas de administración del comercio».

 

Herramientas

 

De esta manera, el Gobierno pone nuevamente bajo análisis una herramienta de política económica para administrar la incidencia de los precios internacionales en dólares en los alimentos que se producen en el país y se comercializan internamente en pesos.

El precio de la soja encadenó el jueves su octava sesión con cierre positivo en el Mercado de Chicago, lo que le permitió superar los US$ 560 la tonelada, su precio más alto en siete años.

Lo mismo sucedió con el maíz, que con esta nueva suba duplicó su precio respecto del que tenía a la misma fecha del año pasado, y se posicionó por encima de los US$ 256,09 la tonelada.

Si se toman en cuenta las cotizaciones de comienzos de año, se pueden percibir incrementos considerables en los precios, los cuales adquieren mayor magnitud si se los contrapone con los registrados a la misma fecha del año anterior.

Desde que comenzó 2021 la soja avanzó 16,6% (US$ 80,11) al pasar de US$ 483,26 a US$ 563,37 la tonelada, mientras que en la comparación interanual el salto es del 83,7% (US$ 256,65) de US$ 306,72 al precio actual.

En el caso del grano amarillo, que es el commodity que más preocupa al Gobierno por ser primordial para la producción de carnes y de leche, en el mercado local no tuvo un aumento tan abrupto como sí lo tuvo en la plaza bursátil estadounidense, pasando de US$ 200 a US$ 218 la tonelada.

Por otro lado, la carne vacuna no tuvo un incremento en los mercados internacionales, pero sí para el consumo interno.

 

Inflación

 

«Nos preocupa el dato de que una familia necesite 60.784 para no ser pobre. Nos preocupa la inflación. Y las presiones en el precio de los alimentos las tiene todo el mundo. Argentina produce alimentos y los exporta. El problema es desacoplar los precios de exportación del precio interno y para eso hay que tomar medidas como los cupos, las retenciones o las declaraciones juradas», indicó Español.

La funcionaria explicó que la estrategia para contener los precios «es integral y excede a la Secretaría de Comercio Interior. Que quede claro, nosotros tenemos distintas herramientas para ayudar, porque si no parece que está la idea de que con una lista de productos seleccionados para tener en góndola con precio sugerido vamos a controlar la inflación, o que Precios Cuidados tiene ese objetivo».

 

“Sería un error garrafal”

 

Dirigentes de entidades agropecuarias calificaron de «disparatadas» las declaraciones de la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, quien advirtió que el Gobierno tiene «en análisis» un aumento de retenciones con el fin de «cuidar los precios» en el mercado interno.

Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina, consideró en diálogo con la agencia NA que «sería conveniente que aparezca otro vocero del Gobierno rápidamente a aclarar lo que sería un nuevo error garrafal». «No es restringiendo exportaciones o subiendo retenciones el mensaje de confianza que hoy necesitamos para aumentar la inversión, la producción y el trabajo que tanto necesita nuestro país», sostuvo el dirigente ruralista.

Añadió que «está demostrado que estas medidas que ya se aplicaron en el pasado reciente y no lograron el efecto buscado, el consumo de carne bajo 10% y el precio estuvo 50% arriba del promedio inflacionario hacia el final, porque la producción bajó drásticamente».»Este juego de anuncios disparatados y reuniones inconducentes con planteos repetidos y voluntaristas, prometiendo difusos incentivos a la producción, solo suman a destruir la confianza, principal activo necesario para poder construir un programa económico que permita bajar la inflación», consideró Pelegrina.

Para Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), medidas como las propuestas por la funcionaria «atentan contra la confianza del sector». «Justamente ayer en la reunión de la Mesa de Enlace con el ministro de Agricultura, Luis Basterra, hablábamos de que hay que crear un marco de confianza para que se puedan llevar adelante diferentes proyectos, y en menos de 24 horas aparecen estas declaraciones que son una contradicción total. Es muy difícil llevar adelante un proyecto con dos posiciones tan contrapuestas y tan contradictorias», advirtió Chemes.

 

 

 

 

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