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Productores preocupados por la caída de los precios del ganado

Menos exportaciones, sequía y salarios pulverizados conforman la tormenta perfecta. En septiembre y octubre los valores cayeron en promedio 8 %, mientras la inflación en el mismo lapso fue del 12,5 %. Desde el sector subrayaron que los precios actuales son los mismos que hace ocho meses. ¿Cuándo podría revertirse la situación?

 

Danilo Lima / [email protected]

 

Las exportaciones estancadas, la fuerte sequía y los salarios pulverizados por la inflación son las tres razones centrales por las cuales los precios de la hacienda en pie no paran de caer, para sorpresa y preocupación de los productores ganaderos. Las luces de alarma en el sector se encienden dado que no se ve en el horizonte la posibilidad de que las cotizaciones se recuperen en lo inmediato, aun cuando se acerca diciembre, un mes que suele entonar los valores.

Aquellos tres factores, como se suele decir, conforman una tormenta perfecta que amenaza a la producción más federal de la Argentina.

Los precios del ganado se mantienen prácticamente en los mismos valores que desde abril o mayo, pero en los últimos dos meses (septiembre y octubre) la baja se ha profundizado, y, en consecuencia, están cada vez más lejos de su cotización real.

Mientras esto sucede en los remates feria de toda la provincia –y el país–, en las góndolas de los supermercados y en los mostradores de las carnicerías los precios de la carne vacuna, el alimento más emblemático –y político– de los argentinos, no ceden. Sólo se mantienen estables.

Las amas y los amos de casa lo saben muy bien. Los precios de los principales cortes cárnicos se ubican desde hace un tiempo entre los 900 y 1.400 pesos, mientras el resto de los alimentos siguen el ritmo de la indetenible inflación que erosiona impiadosamente los bolsillos de los trabajadores.

Números

La Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer) elabora, mes a mes, un informe con la evolución de los precios de la hacienda en pie, y, en el caso de octubre, ubica la caída en -6,59%, mientras la inflación del mes fue del 6,3%. En septiembre, la merma había sido de -1,41% con una inflación del 6,2%. Es decir, mientras la inflación de los dos últimos meses trepó al 12,5%, las cotizaciones de la hacienda en pie tuvieron un quebranto de -8%.

Estos son los números que muestran los ganaderos para desmentir a aquellos que sostienen que la inflación es culpa de ellos.

Productores y consignatarios no son optimistas y creen que en el futuro inmediato no hay demasiadas posibilidades de que los valores se recuperen, aunque admiten que en diciembre –un mes donde tradicionalmente el consumo crece– podrían moverse un poco hacia arriba.

Nicasio Tito, el secretario de Farer, desde Federal, opinó que los ganaderos “vemos con preocupación las perspectivas” para las próximas semanas y “nadie sabe exactamente qué puede pasar porque en la Argentina no tenemos previsibilidad y eso es muy malo”.

El ruralista, ante este escenario, vaticinó que el panorama de los precios “seguirá complicado”. Aunque algunas categorías puedan tener algún repunte, “los valores continuarán planchados”, pese a que en diciembre los precios suelen recuperarse un poco.

La contracción de China, además, también juega en contra y mantiene las cotizaciones deprimidas, agregó Tito, a lo que sumó “la pérdida de mercados internacionales ante el cierre de las exportaciones”.

Para tener una idea clara de lo que ha sucedido con los precios de la hacienda en pie, Tito recordó que en marzo, durante la Feria del Ternero en Federal, el precio oscilaba entre 400 y 420 pesos mientras en la actualidad se ubica entre 330 y 340 pesos, es decir “entre 70 y 80 pesos menos que hace ocho meses”. La inflación, en ese lapso, no paró de aumentar.

Las perspectivas, entonces, “son muy complicadas y no vemos una recuperación de la hacienda en pie” a pesar de que en las góndolas los precios “siguieron subiendo y subiendo” por la inflación que, queda claro, no es responsabilidad de los productores, quienes, vale recordarlo, no son formadores de precios. “Productores y consumidores somos los grandes perdedores”, cerró el secretario de Farer.

Gonzalo Álvarez Maldonado, de la cooperativa La Ganadera, de Ramírez, y ex presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), gran conocedor del mercado de ganados y carnes, por su parte, consideró que las dificultades para llegar a fin de mes de los consumidores debido a la pérdida del poder adquisitivo “se nota especialmente en la carne vacuna –aunque haya aumentos abusivos en otros productos–. El consumo por habitante y por año se ubica en el 43%”.

Un poco más optimista, Álvarez Maldonado estimó que el mes próximo “puede haber una mejora para las fiestas porque los argentinos gastan el dinero del aguinaldo”, y, además, China podría normalizar su demanda entre febrero y marzo de 2023.

Mientras, Javier Bejarano, gerente comercial de Salentein, opinó que la combinación de sequia, inflación –que le quitó poder adquisitivo a la gente– y la baja de la Cuota Hilton más la retracción de China “ocasionó una sobreoferta y hoy estamos vendiendo a los mismos valores que en abril pasado”.

Bejarano, sin embargo, cree factible “una recomposición de precios” pero “lo que no sabemos es cuándo”, acaso a partir del primer trimestre del año próximo. “Y ahí los productores vamos a salir en todos los medios por lo que se considerará un aumento de precios cuando, en realidad, será una recomposición de precios” que vienen cayendo desde hace varios meses. “Seguiremos siendo el malo de la película”, se lamentó

El ejecutivo de Salentein, por otra parte, luego de remarcar que la Argentina “tiene que exportar pese a quien le pese”, dijo que estaba convencido de que a partir de febrero o marzo “vamos a tener otro tipo de valores” para la hacienda en pie y los productores “vamos a estar en una mejor situación”.

 

La percepción de un especialista

La ganadería argentina se encuentra en un escenario complejo y la coyuntura es complicada, básicamente, porque la sequía es hoy la variable que define el negocio ganadero. También, claro, por la depresión de los mercados internacionales –China, sobre todo– y la inflación que recorta el poder adquisitivo de los salarios.

En una reciente visita a Nogoyá, el productor y analista del mercado de ganados y carnes Víctor Tonelli vaticinó más nubarrones. “No quiero ser extremista, pero a finales de enero prácticamente el 90% de la ganadería argentina, si no se equivocan los pronósticos (que vaticinan pocas lluvias), va a estar en una situación muy crítica”, alertó el especialista, para quien “esto, claramente, condiciona el negocio” en el corto plazo. “Si no tenemos oferta forrajera vamos a tener que liberar carga, y esto no es otra cosa que mandar animales a faena, porque suplementar en estos momentos es muy difícil”.

Para tener una magnitud de la caída de los valores internacionales, el especialista precisó que en la actualidad los precios que ofrecen los exportadores del gigante asiático se ubican entre un 25% y 35% menos que los de hace tres o cuatro meses.

Tonelli, sin embargo, dijo que “mi percepción es que en diciembre China volverá a comprar pero no con los valores que supimos tener”, mientras que recién en febrero habría una recuperación de la Unión Europea.

Las categorías que más bajaron

Al analizar los últimos dos informes sobre la evolución –o involución– de los precios elaborados por la Farer, correspondientes a septiembre y octubre, se pueden establecer cuáles fueron las categorías que más quebrantos sufrieron.

Así, por ejemplo, los novillitos tuvieron, sumando los dos meses, una merma de -10,18%; las terneras de 150/190 kg, -8,64%, las terneras de 190/240 kg, -5,89%; los terneros de 150/180 kg, -11,76%, y los terneros de 190/240 kg, -9,56%.

Toros y vacas, en tanto, cayeron en septiembre pero tuvieron una leve suba en octubre. La merma, no obstante, fue de -8,51% en el primer caso, y de -11,50 en el segundo.

 

 

 

 

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