Sin federalismo, no hay igualdad

Colaboración / *Alfredo De Angeli  Estamos atravesando una situación histórica única, y como siempre pasa, los que más sufren, son los que menos tienen. Vemos que muchos municipios no están contando con los recursos para poder afrontar sus obligaciones, ya que el Covid-19, ha afectado las cuentas fiscales en los tres niveles de gobierno: nacional,

Colaboración / *Alfredo De Angeli

 Estamos atravesando una situación histórica única, y como siempre pasa, los que más sufren, son los que menos tienen. Vemos que muchos municipios no están contando con los recursos para poder afrontar sus obligaciones, ya que el Covid-19, ha afectado las cuentas fiscales en los tres niveles de gobierno: nacional, provincial y municipal. Pero a la vez, el virus del autoritarismo está afectado al federalismo.

Frente a esta situación, hemos presentado un Proyecto de Ley, que determina que los recursos que reciban las provincias por parte de Nación, en concepto de Transferencias Corrientes (Recursos Extraordinarios de Distribución Discrecional), sean distribuidos a sus municipios según los mismos porcentajes establecidos en los esquemas de coparticipación de impuestos federales correspondientes a cada provincia.

De este modo, estamos asegurando que los recursos lleguen a cada rincón de nuestro país, de forma igualitaria, sin ningún tipo de privilegios ni amiguismo. Porque sabemos que son de la ciudadanía, y observamos que están siendo centralizados por la Nación y las provincias, de tal forma, que muchos municipios no pueden cerrar sus cuentas.

En esta situación de extrema crisis económica, sanitaria y de gran incertidumbre, las intendencias requieren de recursos para poder solucionar cuestiones de urgencia. Son ellas las que reciben de forma directa las demandas sociales, ya que son el gobierno más cercano que tiene los ciudadanos.

Vemos que la Nación cubrió su déficit con emisión, las provincias recibieron emisión monetaria vía transferencias corrientes y el “hilo fiscal” terminó cortándose por lo más delgado: los municipios. El tercer nivel de gobierno tuvo una fenomenal caída en sus ingresos como consecuencia, en primer lugar, de la disminución de la coparticipación de impuestos federales y provinciales, y al mismo tiempo, vieron reducida su propia recaudación como consecuencia de la parálisis económica.

ENTRE RÍOS

El caso de Entre Ríos es emblemático. Debido a la gran crisis económica que estamos atravesando, los ingresos en coparticipación federal pasaron de crecer 43% en los meses de enero y febrero a crecer solo 18% a partir de marzo; muy por debajo de la inflación. Sin embargo, las transferencias nacionales hacia la provincia en los mismos períodos pasaron de crecer 30% a incrementarse un 300% (cuatro veces más). Esas transferencias se enviaron con el objetivo de cubrir las pérdidas por coparticipación. ¿Pero qué es lo que pasó? Que la coparticipación que cayó tanto para la provincia como para los municipios de Entre Ríos. Y la compensación por transferencias quedó solo en las manos del gobernador Bordet, mientras los intendentes ven cómo sus escasos ingresos se desvalorizan frente a la inflación. Este cambio en las fuentes de ingresos provinciales, en definitiva, terminó beneficiando a las arcas provinciales porque la coparticipación que era compartida con los municipios se reemplazó por transferencias que quedan solo en Paraná.

Si la Nación y las provincias están cubriendo todas sus necesidades con emisión monetaria, y la distribución no es equitativa, los municipios se verán obligados a suspender la prestación de los servicios básicos a la comunidad, y esto aumentaría la crisis y el malestar social.

Sabemos que estamos pasando por una crisis sin precedentes, pero no vamos a permitir que detrás de ella, se escondan mecanismos de autoritarismo y amiguismos político. Por eso, creemos que es imprescindible establecer un régimen de distribución de las transferencias nacionales a las provincias entre sus municipios, para devolverle a la ciudadanía lo que es suyo, de forma transparente, respetando las instituciones.

La igualdad de derechos y obligaciones es nuestra bandera, y sin federalismo, no hay igualdad. Como decía la inscripción sello personal de Pancho Ramírez, cuando fundó la Republica de Entre Ríos, “Nadie es más que nadie”. Y, a 200 años de esa frase, no podemos seguir permitiendo los mismos atropellos.

(*): Senador nacional de Juntos por el Cambio

 

 

 

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