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Situación de las escuelas privadas durante la pandemia

Sonia Auch, presidenta de la Asociación de Escuelas Privadas de Gestión Pública, dialogó con EL DIARIO e hizo un análisis sobre cómo están atravesando esta etapa sin actividades presenciales.

Redacción EL DIARIO / [email protected]

En una generalizada crisis económica producto de la recesión y de las medidas de distanciamiento social por la pandemia muchas familias cuyos hijos asisten a escuelas privadas han debido retrasar los pagos e incluso considerar la posibilidad de cambiar a otros establecimientos.

Sonia Auch, presidenta de la Asociación de Escuelas Privadas de Gestión Pública de Entre Ríos, dialogó con EL DIARIO sobre esa situación.

—¿Hay posibilidades de establecer facilidades de pagos o cuotas para la inscripción del ciclo lectivo 2021?

—Es una decisión de cada institución, como decidir el valor de una cuota. Lo que no podemos negar es que la situación económica de nuestras familias y nuestros colegios no es la mejor. Todos los años uno siempre tiene que estar lidiando con algunas morosidades o incumplimientos que no tienen que ver muchas veces con situaciones económicas sino con voluntad de pago. Este año se va a ver intensificado por lo que estamos viviendo. Creo que las instituciones van a incorporar algunas políticas para favorecer el pago. El papá que no quiere pagar, muchas veces no paga. Eso es importante aclararlo. Al existir un contrato de servicio educativo donde las partes acuerdan el valor de una cuota eso ya genera una obligación de ambas partes. Las instituciones vamos a tener que contemplar algunas situaciones particulares, sin duda, como de hecho ya se ha contemplado. Los aumentos, los cobros de intereses en la mayoría de los casos se han dejado de lado en este período. Eso según la capacidad financiera que tenga cada institución se puede implementar o no. Uno por ahí no puede generalizar sin caer en injusticias.

—¿Ha habido atrasos en el pago de cuotas o migraciones a otras escuelas durante la pandemia?

—Las migraciones no se han dado tanto. Hay que ser realistas que no estamos en una situación que se pueda migrar demasiado. Creo que va a haber casos de familias, como se dan todos los años, de cambios de instituciones, por cuestiones económicas, por cuestiones familiares, o de cambios de domicilios. Se va a ver. Pero se empieza a percibir más ahora que empiezan los períodos de inscripciones. Por el lado de las cuotas o de recaudaciones de los colegios eso también fue notorio. En algunas instituciones más que otras. También porque hay instituciones que no tenían articulado el cobro de cuotas si no era presencialmente en la administración. Eso generó todo un inconveniente en la organización, agregando a eso que hay muchos padres que no manejan el tema de las transferencias bancarias. Eso provocó un perjuicio a la hora que las escuelas cuenten con los recursos para sostenerse. El grado de cumplimiento varía, en algunas está más acentuada la morosidad en otras no tanto. Pero en todas se nota, y ha provocado una merma en sus ingresos. Cada establecimiento implementará las políticas para retener y acompañar a las familias. Es un proceso que nos tenemos que acompañar mutuamente. Esto es inesperado para todos. Esa es la parte afectiva entre una institución que recibe una familia y la familia que elige a esa institución. Pero ni desde la Dirección de Enseñanza Privada ni desde la Asociación se puede decir que se va a hacer de esa manera. Se puede decir que las instituciones están evaluando medidas para beneficiar y acompañar a las familias.

—¿Se puede tener alguna idea de cuándo volverán las clases presenciales?

—Es difícil de predecir. Es como tratar de anticipar cuántos casos de Covid habrá el mes que viene. En esto nadie se anima a dar instrucciones. Antes de las vacaciones de julio nos reunimos con las autoridades del CGE para evaluar un retorno progresivo a las aulas para después de las vacaciones y arbitrar medidas. Luego cambió todo. Estamos a mediados de septiembre y estamos en este punto. No creo que volvamos en octubre. Si podemos llegar a encontrarnos en noviembre o diciembre van a ser grupos específicos. Se menciona la posibilidad de los alumnos de 6° Año o 6° Grado porque cambian de nivel y hay contenidos que se deben garantizar. Además para que ese cambio no sea tan traumático. En la medida que vaya pasando el tiempo se irán tomando medidas. No es improvisar. Hay provincias que volvieron a clases y a la semana tuvieron que cancelar todo, como San Juan. No porque se haya dado algún caso en una escuela. No, se dio el rebrote en un barrio pero la actividad que genera una escuela es muy importante. Por eso tuvo que retroceder de fase.

—¿Cómo se están manejando, en ese contexto, en relación al pago de los salarios? Una parte está garantizada por el Estado…

—Tenemos cobertura del Estado, depende de cada institución, y de las suplencias hasta un determinado porcentaje. Lo que exceda ese porcentaje se hace cargo cada institución. Lo mismo lo que sea horas extra curriculares. No es un monto menor. En relación a eso está fijado el valor de las cuotas. Pero hay cuestiones que la escuela ha tenido que sostener en este tiempo. Como algunos contratos que para que tengan vigencia hay que pagar un proporcional. Nuestras instituciones van a tener un importante gasto cuando tengamos que retornar para garantizar los cuidados a nuestros alumnos y a nuestros docentes. Los edificios están cerrados desde hace meses con problemas sanitarios, eléctricos, de humedad y que surgen cuando un lugar está cerrado. Las escuelas se están ocupando de eso con su personal de mantenimiento. Con la colaboración y el compromiso de todos lo estamos atravesando. El sistema educativo de la provincia ha estado a la altura de las circunstancias.

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